En Cordillera de los Andes, principalmente en Perú, Bolivia y Ecuador, se encuentra un pueblo que son los descendientes directos de los incas: los quechuas. El nombre de este pueblo viene de la lengua ‘’quechua’’ que era la lengua vehicular de los incas (como el latín fue para Europa). Esta lengua es todavía viva y es hablada por 10 millones de personas. La vida de los quechuas es simple. Viven de la agricultura, de la artesanía y de la crianza de animales. Aunque sus vidas son simples, las cosas eran muy difíciles para ellos en los años 60. Es decir, que el gobierno no reconocía las tierras quechuas. Todas las tierras pertenecían a personas ricas de descendencia española y los quechuas debían trabajar sin salario. Todo el lucro iba al dueño. Afortunadamente, los quechuas se rebelaron eventualmente y las cosas empezaron a cambiar para mejor. Ahora, las tierras son de ellos, aunque el subsuelo todavía pertenece al gobierno, y los quechuas pueden otra vez vivir de l...
En la jungla amazónica, entre las fronteras de Ecuador y Perú (lejos de los Yanomamis que hemos visto antes ), se encuentra los Shuar. Aunque su historia no sea única, el ritual que le propulsó en el centro del interés internacional lo está. Es decir, cuando los colonizadores llegaron a los Shuars, vieron la ‘’prueba’’ que los habitantes eran salvajes que necesitaban ayuda para salvar sus almas. ¿La prueba? Las tzantzas o en español las «cabezas reducidas». Antes de continuar con lo que hicieron los exploradores europeos, voy a explicar las tzantzas. Si, son reales cabezas de ser humanos. Cuando los Shuars mataban un enemigo, hacían un ritual por ser un trofeo de guerra. Pero más importante, las tzantzas eran una manera de evitar que el alma regresara con venganza. El proceso es simple. Solo la piel de la cabeza es guardada y reducida durante 6 días con un proceso químico. Y ya está. Por los colonizadores, esto significaba dos cosas. Primero, la prueba de ...